Vida del colegio

Misa de funeral por D. Argimiro Martín

“Testigos de la resurrección del Señor”. En este contexto pascual y a la espera de celebrar el Pentecostés, la comunidad del Pontificio Colegio Español, junto con sus trabajadores, colaboradores, amigos y un nutrido número de sacerdotes y religiosas, celebramos la Eucaristía por el eterno descanso de quien hasta ahora fuera el director espiritual del Colegio, D. Argimiro Martín. La misa fue presidida por S. E. Mons. Aurelio García, subsecretario para el dicasterio del Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, acompañado por S. E. Mons. Andrés Ferrada, subsecretario del Dicasterio para el Clero y los Seminarios. Una ocasión para renovar la fe en el resucitado y con ella la esperanza que nos invita a caminar siendo testigos de la alegría del evangelio de la vida.

Mons. Aurelio ha compartido su propio testimonio agradecido por la vida y ministerio de D. Argimiro, sacerdote operario ejemplar, que supo vivir con generosidad su vocación al servicio de las vocaciones, especialmente, en la formación inicial y continua de los sacerdotes y en el acompañamiento espiritual de tantos que en él encontraron siempre una palabra de consuelo y ánimo. En palabras del rector del Colegio, D. Carlos Comendador, sólo queda decir gracias: Gracias por la vida y testimonio de D. Argimiro, gracias por su ministerio generoso, gracias por dejar en medio de nosotros una huella luminosa capaz de mostrarnos el camino del discípulo de Cristo.

En nombre de toda la comunidad, D. Carlos ha agradecido también la cercanía de todos los que durante este tiempo se han hecho presentes especialmente, con su oración por D. Argimiro y por la comunidad del Pontificio Colegio Español. Encomendamos a la intercesión de nuestra Madre Clementísima, a San José y al Beato Manuel Domingo y Sol el alma de D. Argimiro, pedimos al Señor que le conceda el eterno descanso y que como hizo en vida, ofreciendo su última enfermedad por la Hermandad de Sacerdotes Operarios y por el Pontificio Colegio Español, encontremos también en él un cercano intercesor por todos nosotros.