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El Pontificio Colegio Español honra a su patrono San José

Una emotiva Eucaristía presidida por Monseñor Fisichella y una recepción marcaron la celebración, con la presencia de la Embajadora de España ante la Santa Sede, rectores y profesores de los centros de Roma y amigos de la comunidad colegial.

El pasado 19 de marzo, el Pontificio Colegio Español de Roma celebró con solemnidad y alegría la festividad de su patrono, San José. La jornada dio inicio a las siete de la tarde con la celebración de la Eucaristía, presidida por Su Excelencia Monseñor Rino Fisichella, Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización y animador del Jubileo de este año 2025.

Durante el saludo de bienvenida, el rector destacó la devoción y confianza que el fundador del Colegio, el beato Manuel Domingo y Sol, depositaba en San José. Recordó sus palabras: “Bajo su sombra y protección pusimos el único colegio y casa española de estudios en Roma, y nuestra esperanza no ha sido defraudada”.

En su homilía, Monseñor Fisichella reflexionó sobre el papel de San José en la historia de la salvación, describiendo su tránsito de la duda a la apertura y el abandono en Dios. Este proceso, explicó, permite que el drama humano se convierta en participación del misterio único de Dios, que invita a la unidad con Él. “Solo entonces”, afirmó, “José comprende cuán profundamente es amado por Dios”.

La solemne celebración fue enriquecida por la participación del coro del Colegio, que interpretó el himno del Jubileo, Peregrinos de esperanza, como canto de entrada, y un emotivo himno dedicado a San José al concluir la ceremonia.

La festividad reunió a toda la comunidad del Colegio y contó con la presencia de distinguidos invitados, incluyendo a la Embajadora de España ante la Santa Sede, Doña Isabel Celáa, el Cónsul General, Don Eduardo Aznar, el Cardenal Santos Abril, Monseñor Francisco Javier Lozano, Monseñor Sebastià Taltavull, así como rectores de diversos colegios y universidades de Roma, profesores, compañeros de los estudiantes y amigos cercanos del Colegio.

Tras la Eucaristía, los asistentes disfrutaron de un animado encuentro social en una recepción de cóctel, que ofreció una valiosa oportunidad para fortalecer los lazos de amistad y camaradería entre los miembros de la comunidad y sus ilustres invitados.