D. Fernando Ramón preside la Eucaristía en el Colegio Español

El antiguo colegial y obispo auxiliar electo de Valencia recibió un pectoral como obsequio del Colegio Español
El antiguo colegial don Fernando Ramón Casas, presidió la Eucaristía el 25 de noviembre en el Pontificio Colegio Español de Roma. Estuvo acompañado por don Arturo García Pérez. Ambos fueron nombrados obispos auxiliares de Valencia el pasado 6 de noviembre.
Al finalizar la Eucaristía, el rector del Colegio, don Carlos Comendador, hizo entrega a don Fernando de un pectoral como recuerdo de sus años de estudiante en el Colegio Español desde el año 1998 al 2005.
Don Fernando nació el día 15 de Julio de 1966 y se ordenó sacerdote el 28 de mayo de 1994, por lo que esté año está cumpliendo sus 30 años de sacerdote. A los cuatro años de ordenarse, fue enviado a Roma a estudiar la licencia en el Pontificio Instituto Bíblico residiendo en el Colegio Español. El título de su tesina fue “Alias, Ajab y Jezabel, triángulo de poder. Estudio de la relación carisma profético - institución monárquica en el Ciclo de Elías”. Después realizó los cursos de doctorado en la Universidad Pontificia Gregoriana. Al regresar a Valencia, su ministerio ha estado marcado por la formación, siendo rector del seminario y profesor de Sagrada Escritura en la facultad de Teología de San Vicente Ferrer.
Al final de la celebración litúrgica pudimos compartir algunas preguntas que trascribimos.
Cuando le preguntamos sobre alguna anécdota graciosa siendo colegial, recordaba que lo más agradable para él fue la relación con los compañeros, entre los que hizo grandes amigos, como Mons. Francisco Orozco, actual obispo de Guadix. “Un día fuimos a ver la capilla Sixtina y estábamos tan cansados que nos sentamos bastante rato, cuando se acercaba el guardia, nos poníamos a rezar el rosario y de esta manera podíamos seguir descansando”, nos contaba con una sonrisa en la cara.
También recuerda con agrado la agenda cultural, los viajes, las visitas, y toda aquella dimensión de la Iglesia universal que aporta Roma, la Catolicidad, que aquí se hace más patente, con compañeros de todas las partes del mundo, y por supuesto sin olvidar el estudio. Lo que dio paso a la pregunta de algún consejo para los colegiales que están ahora estudiando en Roma. Nos responde: “El consejo es vivir esto como una misión eclesial, como algo que uno hace porque es el obispo el que te ha enviado y en perspectiva de futuro. Vivirlo en el presente a veces es duro y es pesado porque cada día era clase, exámenes, pero pensando que lo hacemos por servir a nuestra iglesia en esta tarea concreta que ahora es el estudio y que esperemos que el día de mañana, ese estudio pueda concretarse en una dimensiones pastorales o académicas”.
Y nos despedía de la entrevista con un titular, su lema episcopal que lo compartimos en primicia: “Pro eis sanctifico me ipsum”. Lema elegido por su estrecha vinculación con la Oblatas de Cristo Sacerdote, y que expresa lo que quiere vivir en el ministerio que ahora la Iglesia le confía. Por los sacerdotes, por la iglesia que va a servir, por los fieles de la diócesis, y por los que viven en nuestra tierra.

