Skip to main content

Iglesia en España

Mons. Daniel Palau Valero, antiguo alumno del Colegio Español, recibe un pectoral como obsequio de la comunidad

El pasado 4 de junio, el Pontificio Colegio Español ha tenido la alegría de acoger a Mons. Daniel Palau Valero, Obispo de Lérida y antiguo alumno de nuestra casa, a quien se le hizo entrega de un pectoral como reconocimiento por parte de la comunidad.

Es una querida tradición de nuestro Colegio hacer entrega del pectoral a aquellos antiguos alumnos que, tras su paso por nuestras casa y su estancia en Roma, han sido llamados al orden episcopal. En esta ocasión, la comunidad se unió en torno a Mons. Palau, nombrado obispo de Lérida el pasado 21 de mayo de 2025 por el Papa León XIV.

Durante la Eucaristía, celebrada en la capilla del Colegio, Mons. Palau rememoró su etapa como colegial entre 2008 y 2012. Durante esos años, obtuvo su Doctorado en Teología Dogmática por la Universidad Pontificia Gregoriana con la tesis “La sacramentalidad de la Iglesia durante el Concilio Vaticano II”, dirigida por nuestro asistente académico, el prof. Dario Vitali. En su homilía, el prelado mostró un profundo agradecimiento hacia su experiencia formativa en el Colegio, reconociendo el impacto que estos años tuvieron en su maduración sacerdotal. Asimismo, dirigió unas palabras de aliento a los actuales colegiales, invitándoles a vivir sus años de estudio en Roma con la confianza de que los frutos del esfuerzo y la oración llegarán, tarde o temprano, cuando les toque servir en sus respectivas diócesis de origen.

La trayectoria de Mons. Palau, nacido en Barcelona en 1972, es un ejemplo de entrega. Tras una sólida formación inicial y años de servicio pastoral en la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, ha compaginado su labor docente con importantes responsabilidades académicas  en la Facultad de Teología del Ateneo Universitario Sant Pacià.

Para el Colegio Español, la visita de un antiguo alumno elevado al episcopado es siempre un motivo de esperanza. Nos llena de orgullo ver cómo los lazos forjados en Roma perduran en el tiempo y se traducen en un servicio generoso a la Iglesia universal. Elevamos nuestras oraciones por su nuevo ministerio episcopal en la diócesis de Lérida.