El Colegio Español celebra la fiesta de San Juan de Ávila

Esquerda Bifet predicó sobre San Juan de Ávila como “sembrador” y “segador” en la Eucaristía presidida por Mons. Aurelio García, subsecretario del Dicasterio para el Culto Divino
Pasadas las 13:00 del mediodía, en la Capilla de San José del Pontificio Colegio Español, resonaba con fuerza y emoción el himno a San Juan de Ávila, patrono del clero secular español. En el gozo de estos días por la reciente elección del nuevo Papa León XIV, nuestro colegio se unió a la Iglesia española en la celebración de la fiesta de San Juan de Ávila, en una solemne eucaristía que congregó a más de 75 sacerdotes provenientes de distintas diócesis de España. Además de los colegiales que estudian en Roma y viven en el Colegio, estuvieron presentes los sacerdotes que este año participan en el XXXV Curso de Actualización Sacerdotal y otros sacerdotes seculares españoles que viven o trabajan en Roma.
La celebración fue presidida por monseñor Aurelio García, obispo y subsecretario del Dicasterio para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos. Entre los concelebrantes se encontraban don Fermín González, vicerrector de la Iglesia Nacional Española de Santiago y Santa María de Montserrat; don Luis Diego Casares, secretario general de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos; don Vicente Bosch, rector del Colegio Altomonte; y don Juan Esquerda Bifet, eminente teólogo y especialista en San Juan de Ávila, quien tuvo a su cargo una homilía profunda y llena de aliento espiritual. Como pueblo fiel también acompaño la eucaristía monseñor Ricardo Blázquez cardenal emérito de Valladolid.
En sus palabras, don Juan Esquerda iluminó la figura del Santo Maestro como verdadero “sembrador” y “segador”, dejándose sorprender por el amor de Cristo y entregándose por entero a la misión. Citando sus escritos, recordó que “en cruz murió el Señor por las almas; hacienda, honra, fama y a su propia Madre dejó por cumplir con ellas”, subrayando así la radicalidad del amor evangélico que San Juan de Ávila vivió y enseñó. La homilía busco también conectar con esta espiritualidad tan concreta del actual Año Jubilar, indicando que solo dejándose traspasar por la “saeta de amor” del Corazón de Cristo, podemos ser testigos creíbles de la esperanza.
Esquerda también hizo referencia a la última encíclica del Papa Francisco “Dilexit Nos”, recordando que “su corazón abierto nos precede y nos espera sin condiciones”, y que todo sacerdote está llamado a reflejar este amor gratuito desde su propio ministerio. Terminando la homilía con una analogía entre la Virgen María que en su vientre trajo a Dios al mundo y las manos del sacerdote que a través de la consagración Dios se hace presente en el altar.

